Hemos hablado en varias oportunidades sobre el influencer marketing. Qué es, cuáles son sus beneficios y cómo puedes medir su éxito. Aún así, existen varias dudas sobre cómo elegir el influencer adecuado para tu campaña o tu marca. Cuando eliges un influencer, lo primero que debes considerar son tus objetivos, que pueden variar entre conectar con audiencias nicho, lograr un amplio alcance y/o hacer que tus productos o servicios sean vistos bajo otra perspectiva.
Tradicionalmente, se pensaba que las personas influyentes con miles de seguidores eran más efectivas. Sin embargo, según una encuesta realizada por Edelman en 2017, el 49% de los usuarios de internet de todo el mundo dijo que confía en la información de personalidades en línea con pocos seguidores, mientras que solo el 36% dijo lo mismo de personalidades muy conocidas.
Dicho esto, veamos qué aspectos debes considerar…
Microinfluencer Vs. Macroinfluencer
Los macroinfluencers se caracterizan por tener un gran número de seguidores, por lo menos 100.000 y muchos de ellos suelen tener status de celebridad. Lo que permite exponer tu marca ante miles o incluso millones de personas con unas pocas publicaciones. Así que si estas buscando mayor alcance, sin duda debes elegir un macroinfluencer.
Por su parte los microinfluencers tienen una base de seguidores menor y suelen estar enfocados en un nicho específico, ya sea bienestar, fitness, comida, belleza, etc. Si bien esto es cierto, los microinfluencers compensan el número de seguidores con un alto nivel de engagement en comparación con los macro. Un estudio de HelloSociety demostró que los microinfluencers son capaces de generar hasta 60% más de engagement que otras campañas.
Otro de los beneficios de trabajar con macroinfluencers es que a pesar de que probablemente requieran una mayor inversión, al dedicarte exclusivamente a trabajar con un solo influencer, podrás tener un mayor control sobre la campaña y sus resultados.
Contrastando con esto, trabajar con microinfluencers implica menor inversión, según HelloSociety que indica que una campaña de microinfluencers es 6.7 veces más efectiva para generar engagement. Esto te da la oportunidad de trabajar con varios al mismo tiempo, para alcanzar a audiencias con mayor engagement por períodos de tiempo más prolongados.
La selección en este caso depende de tu marca, si eres una marca reconocida pero quieres refrescar tu imagen y llegar a un nuevo target, te conviene trabajar con macroinfluencers. Pero, si eres una marca nueva en el mercado con menor presupuesto, trabajar con varios microinfluencers te permitirá darte a conocer en tu mercado objetivo.
Por último y más importante, al menos para nosotros, está la credibilidad. Al trabajar con macroinfluencers, es probable que estos trabajen con muchas marcas y pierdan la autenticidad en sus publicaciones y por ende su credibilidad con la audiencia.
Mientras que al manejar una audiencia más pequeña los microinfluencers tienen la capacidad de relacionarse más íntimamente con su audiencia, lo que los hace más accesibles y reales. En consecuencia, sus seguidores los consideran más un amigo o amiga, influenciando así su decisión de compra. Así lo demostró un estudio de ColectBias, indicando que el 30% de los encuestados afirmaron que es más probable que compren un producto recomendado por un blogger no famoso.
Como ves, no hay bien o mal a la hora de elegir un influencer. La decisión dependerá únicamente de los objetivos de tu campaña o plan de relaciones públicas. Lo que sí podemos afirmar es que cuando estudies un influencer es importante mirar más allá del número de seguidores.












